jueves, 7 de noviembre de 2013

Menos demagogia y más realidad

Solamente una cosa: Si la totalidad de la Izquierda en la región valenciana se ha declarado en pié de guerra por el anuncio del cierre de Canal 9, es que la decisión está perféctamente tomada.
 
No hay nada que ponga más furiosa a esa banda de oportunistas políticos, que les quiten el mejor medio de comunicación, con el cual extender sus soflamas con las que adoctrinar al pueblo.
 

El pueblo valenciano, mayormente, siempre ha sido un fiel alumno aventajado de las ideas marxistas. Cuando llegó al poder el socialismo de González, en 1982, la región valenciana votó socialismo, y no lo dejó hasta 1995. O sea, que el socialismo estuvo gobernando Valencia 13 años.
 
El 9 octubre de 1989, dieron principio las emisiones de Canal 9, y como es natural, el socialismo valenciano tuvo en sus manos el medio ideal para dar a conocer su opinión sobre todo lo habido y por haber en la historia reciente de España, sobre todo, lo concerniente a la Guerra Civil. Todo éllo expresado en forma de reportajes, tertulias, películas, etc. con medias verdades, evitando o escondiendo lo que fuese perjudicial para su causa, todo éllo mezclado con otros temas de diversa índole que servían para cubrir lo interesante.
 

Fueron 6 años bien aprovechados, y ahora, viendo que Canal 9 está a punto de cerrar a instancias de la Generalidad, la cual prefiere servicios en vez de distracción, y temiendo por los empleos de muchos de sus simpatizantes en ideología, que continuaron en sus sitios a pesar del cambio de directiva, se suben por las paredes, no lo pueden soportar y le han declarado la guerra al Partido Popular con todos los efectivos de que disponen.
 
El socialismo, aunque pregona que defiende a ultranza los derechos sociales de la ciudadanía, no admite las cifras con las que se basa el cierre de algo deficitario como Canal 9.
 

Radio Televisión Valenciana (RTVV), costaría de aquí al final de la legislatura "228 millones de euros, con los que se pueden construir 57 colegios y 60 centros de salud". Del mismo modo, el cierre de la sociedad pública supondrá cerca de 70 millones a las arcas públicas.
 
El mantenimiento de RTVV con 1.600 trabajadores supondría un coste para 2014 de 114 millones, de los cuales, 74 millones serían para nóminas y más de 40 millones para gastos de funcionamiento. Cuando el presupuesto de la sociedad pública para este ejercicio asciende a 61,4 millones.
 

Si nos paramos a pensar en algunos datos vemos lo siguiente: Si los 1600 trabajadores de la televisión pública valenciana cobrasen todos lo mismo tendríamos:
 
74 millones divididos entre 1600 obreros = 46.250 euros al año, lo que dividido entre 14 pagas (12 meses mas 2 pagas extra) nos daría un importe de 3.303 euros mensuales.
 
¡ Se comprende !. ¡ También yo estaría tirándome de los pelos !.

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