Según
Tradición Digital, diecinueve personas han sido detenidas por su
presunta (¿) participación en los destrozos y agresiones que
tuvieron lugar el pasado miércoles 20 de noviembre en el recinto de
la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid.
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| El Rector de la Universidad, Sr. Carrillo |
Una
prueba de la impunidad con la que son toleradas en España las
actividades terroristas de izquierda es que diez
de los arrestados tienen numerosos antecedentes por daños, incendio,
robo con fuerza y con violencia, lesiones, usurpación de inmuebles,
amenazas, atentado, desórdenes públicos, tenencia ilícita armas y
terrorismo. A uno de ellos en
concreto le constan cincuenta detenciones por diferentes hechos.
La
mayor parte de los detenidos no realizan en la actualidad ningún
tipo de estudio universitario y están
integrados en diversos colectivos izquierdistas.
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| Material de estudio destrozado |
Si
realmente estuviésemos disfrutando de una verdadera democracia, las
“fuerzas vivas del país”, tal y como reaccionaron ante la
ocupación de una sede separatista catalana en Madrid por jóvenes
nacionalistas españoles, poniendo el grito en el cielo y pidiendo
que se ilegalizaran todos los partidos que les recordasen al régimen
franquista (aunque éllos lo camuflaron con la denominación de
extremismo de derechas), tendrían que hacer exactamente lo mismo con
los partidos de extrema izquierda, o sea, agrupaciones integradas en
las muy democráticas opciones izquierdistas.
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| Mobiliario roto |
Pero
hay una grandísima diferencia entre las dos actuaciones señaladas:
El grupo de unos pocos extremistas
de “derecha”, solo interrumpió un acto, (acto secesionista,no lo
olvidemos) sin provocar daños personales ni materiales. El grupo de
muchos extremistas de izquierda,
penetraron en la Universidad, rompieron material escolar y
mobiliario, agrediendo a los universitarios que se encontraban
estudiando y produciéndoles daños corporales.
Aún estoy
esperando , que los altavoces al servicio de la izquierda rompan
su silencio denunciando a esos bestias, pero como pertenecen a su
misma cuerda, lo tienen prohibido por sus amos y señores.
¡¡Cuadrilla
de cobardes!!.







