viernes, 29 de noviembre de 2013

La risa de los chacales

Según Tradición Digital, diecinueve personas han sido detenidas por su presunta (¿) participación en los destrozos y agresiones que tuvieron lugar el pasado miércoles 20 de noviembre en el recinto de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid.
El Rector de la Universidad, Sr. Carrillo
Una prueba de la impunidad con la que son toleradas en España las actividades terroristas de izquierda es que diez de los arrestados tienen numerosos antecedentes por daños, incendio, robo con fuerza y con violencia, lesiones, usurpación de inmuebles, amenazas, atentado, desórdenes públicos, tenencia ilícita armas y terrorismo. A uno de ellos en concreto le constan cincuenta detenciones por diferentes hechos.

La mayor parte de los detenidos no realizan en la actualidad ningún tipo de estudio universitario y están integrados en diversos colectivos izquierdistas.
Material de estudio destrozado
Si realmente estuviésemos disfrutando de una verdadera democracia, las “fuerzas vivas del país”, tal y como reaccionaron ante la ocupación de una sede separatista catalana en Madrid por jóvenes nacionalistas españoles, poniendo el grito en el cielo y pidiendo que se ilegalizaran todos los partidos que les recordasen al régimen franquista (aunque éllos lo camuflaron con la denominación de extremismo de derechas), tendrían que hacer exactamente lo mismo con los partidos de extrema izquierda, o sea, agrupaciones integradas en las muy democráticas opciones izquierdistas.
Mobiliario roto

Pero hay una grandísima diferencia entre las dos actuaciones señaladas: El grupo de unos pocos extremistas de “derecha”, solo interrumpió un acto, (acto secesionista,no lo olvidemos) sin provocar daños personales ni materiales. El grupo de muchos extremistas de izquierda, penetraron en la Universidad, rompieron material escolar y mobiliario, agrediendo a los universitarios que se encontraban estudiando y produciéndoles daños corporales.

Aún estoy esperando , que los altavoces al servicio de la izquierda rompan su silencio denunciando a esos bestias, pero como pertenecen a su misma cuerda, lo tienen prohibido por sus amos y señores.

¡¡Cuadrilla de cobardes!!.

jueves, 21 de noviembre de 2013

jueves, 7 de noviembre de 2013

Menos demagogia y más realidad

Solamente una cosa: Si la totalidad de la Izquierda en la región valenciana se ha declarado en pié de guerra por el anuncio del cierre de Canal 9, es que la decisión está perféctamente tomada.
 
No hay nada que ponga más furiosa a esa banda de oportunistas políticos, que les quiten el mejor medio de comunicación, con el cual extender sus soflamas con las que adoctrinar al pueblo.
 

El pueblo valenciano, mayormente, siempre ha sido un fiel alumno aventajado de las ideas marxistas. Cuando llegó al poder el socialismo de González, en 1982, la región valenciana votó socialismo, y no lo dejó hasta 1995. O sea, que el socialismo estuvo gobernando Valencia 13 años.
 
El 9 octubre de 1989, dieron principio las emisiones de Canal 9, y como es natural, el socialismo valenciano tuvo en sus manos el medio ideal para dar a conocer su opinión sobre todo lo habido y por haber en la historia reciente de España, sobre todo, lo concerniente a la Guerra Civil. Todo éllo expresado en forma de reportajes, tertulias, películas, etc. con medias verdades, evitando o escondiendo lo que fuese perjudicial para su causa, todo éllo mezclado con otros temas de diversa índole que servían para cubrir lo interesante.
 

Fueron 6 años bien aprovechados, y ahora, viendo que Canal 9 está a punto de cerrar a instancias de la Generalidad, la cual prefiere servicios en vez de distracción, y temiendo por los empleos de muchos de sus simpatizantes en ideología, que continuaron en sus sitios a pesar del cambio de directiva, se suben por las paredes, no lo pueden soportar y le han declarado la guerra al Partido Popular con todos los efectivos de que disponen.
 
El socialismo, aunque pregona que defiende a ultranza los derechos sociales de la ciudadanía, no admite las cifras con las que se basa el cierre de algo deficitario como Canal 9.
 

Radio Televisión Valenciana (RTVV), costaría de aquí al final de la legislatura "228 millones de euros, con los que se pueden construir 57 colegios y 60 centros de salud". Del mismo modo, el cierre de la sociedad pública supondrá cerca de 70 millones a las arcas públicas.
 
El mantenimiento de RTVV con 1.600 trabajadores supondría un coste para 2014 de 114 millones, de los cuales, 74 millones serían para nóminas y más de 40 millones para gastos de funcionamiento. Cuando el presupuesto de la sociedad pública para este ejercicio asciende a 61,4 millones.
 

Si nos paramos a pensar en algunos datos vemos lo siguiente: Si los 1600 trabajadores de la televisión pública valenciana cobrasen todos lo mismo tendríamos:
 
74 millones divididos entre 1600 obreros = 46.250 euros al año, lo que dividido entre 14 pagas (12 meses mas 2 pagas extra) nos daría un importe de 3.303 euros mensuales.
 
¡ Se comprende !. ¡ También yo estaría tirándome de los pelos !.