Hay
quien no puede ni quiere olvidar. Se amparan bajo el paragüas de la
moderación, sensatez y honestidad para esconder lo que realmente les
corroe por dentro; odio.
Es
un odio de muchos años, pero en especial, desde que perdieron la
oportunidad de transformar España en una colonia de la antigua URSS.
Eso se les quedó grabado a fuego en su arcaico, rencoroso y pequeño
cerebro. Es una derrota que, por muchos años que pasen, ni olvidan,
ni dejarán que se olvide; para ello, disponen de la mejor propaganda
que puede disponer una idea revolucionaria, ignorancia política y
escasez de bienestar, precisamente lo que en estos momentos les
ocurre a millones de españoles.
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| Ni olvidar, ni dejar que nos olviden |
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| Eran ANTI fascistas, pero no ANTI comunistas |
Por
ignorancia política, millones de españoles olvidan que esta falta
de bienestar se debe, en especial, al desenfreno derrochador de los
llamados “demócratas de izquierda”, los cuales, cada vez que
tienen el poder en sus manos, se reparten lo acumulado por gobiernos
anteriores y vuelven a dejar “la caja vacía”, caja, en la que
normalmente se depositan los impuestos del ciudadano.
Solo
con recorrer la historia de todos estos “demócratas”, se puede
comprobar lo ocurrido en los países donde han ejercido el poder.
Existe un refrán, frase o pensamiento que lo define perfectamente:
“Cuando
la Izquierda entra por la puerta, la prosperidad sale por la
ventana”.
Hoy,
en el año 2014, los partidos que en 1931 se consideraban como
“demócratas” (aunque demostraron lo contrario dias después),
hoy presentan una moderación exquisita en sus manifestaciones, sobre
todo las nuevas formaciones surgidas a la sombra de la pobreza por
éllos mismos causada.
Hay
un partido, surgido y alimentado por la desesperación de las masas,
amigo de sátrapas dictadorzuelos hispanoamericanos, que cuadra
perfectamente con lo dicho. Sin amenazas, sin proclamas incendiarias,
sin alzar la voz, imitando al depredador escondido, ha conseguido que
muchos millares de españoles confíen en sus falsas promesas.
Por
todo lo dicho, y sin ser exaustivo (como repite el Sr.Cesar Vidal),
PODEMOS destruir lo que nos costó
75 años construir.


