martes, 30 de abril de 2013

Guerra religiosa

La Catedral de San Marcos, sede y residencia del papa copto Teodoro (Tawadros II), es para los cristianos coptos, como El Vaticano para los cristianos católicos. Pues precisamente ha sido atacada por una turba de musulmanes el 7 de Abril de 2013. Los cristianos coptos, representan un diez por ciento de la población y conforman la población cristiana más grande del norte de África y Medio Oriente.
Catedral d San Marcos en El Cairo
 Las turbas musulmanas –ayudadas y amparadas por el Estado egipcio, en manos de los Hermanos Musulmanes– no sólo atacaron una iglesia copta, sino que cometieron "un acto de guerra contra toda la Cristiandad". Atacaron un recinto de gran importancia simbólica e histórica para todos los cristianos, pues San Marcos, cuyas reliquias se hallan en la catedral, es patrimonio de todos los cristianos, no sólo de los coptos. Del ataque, los creyentes lamentaron la muerte de un cristiano y 80 heridos víctimas del ataque.
El Vaticano en Roma

¿Se imagina el lector las consecuencias de un ataque yihadista contra el Vaticano ?.
La Caaba en La Meca
 ¿Y si los cristianos, como respuesta, atacasen la Gran Mezquita de La Meca?.

Pues el ataque a San Marcos ha sido exactamente lo mismo.

Según un testigo presencial, las fuerzas de seguridad lanzaron al recinto entre 40 y 50 bombas de gas, contra los cristianos que habían acudido en defensa de su Papa y su Catedral y que dejaron sin sentido a muchos cristianos, mujeres y niños incluidos. 
Duelo por los cristianos coptos muertos y heridos
  Ante la gravedad de los hechos, el presidente Morsi declaró : “Considero cualquier ataque a la catedral como un ataque contra mí mismo”. Esta declaración la hizo mientras las fuerzas de seguridad lanzaban gases lacrimógenos al recinto y contemplaban cómo los musulmanes abrían fuego, lanzaban piedras y cócteles molotov contra el mismo, todo lo cual fue fotografiado. Como de costumbre, los únicos arrestados por este ataque contra la más importante catedral copta fueron coptos. En tiempos de Hosni Mubarak no se le tiró “ni siquiera un guijarro” a este monumento nacional, como dijo un testigo.
El más flagrante ataque del mundo musulmán a la Cristiandad, ha tenido lugar mientras los líderes occidentales bostezan, mientras favorecen activamente semejante odio anticristiano con su total apoyo a la primavera árabe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario