Por mucho que se empeñen
las cancillerías de los 27 paises que forman la Unión Europea,
nunca podrá llevarse a cabo una unión completa, confiando en que
una moneda única, sea el elemento aglutinador para la resolución de
cuestiones relativas a la convivencia. Este proyecto es tan
improbable como unir todos los paises del mundo bajo un gobierno
mundial. IMPOSIBLE.
¿Como unir bajo un solo
parlamento India, China, África, América, Paises Árabes,?. No se
pueden unir personas con diferentes culturas, idiomas y tradiciones.
Podrían aceptarse provisionalmente y por poco tiempo, pero no para
siempre.
Y eso es lo que está
pasando en Europa. Un proyecto de unión entre veintisiete formas de
ser, de creer, de rezar, de hablar, esperando que la moneda sirva
para unir sus diferencias. ¡Pero si hasta uno de sus estados se rige
por un sistema de pesos y medidas distinto a todos los demás, y
fabrica sus vehículos con el volante a la derecha!. Solo viendo
ésto, ya podemos vislumbrar el resultado.
Algunos europeos,
seguramente cegados por la ilusión de ver una Europa Unida y en paz,
pensaron en la posibilidad de conseguir este sueño maravilloso, y
decidieron ponerse de acuerdo para poder realizarlo. Pero no contaron
con las zonas. Porque Europa está formada por tres zonas bien
diferenciadas: Los estados del Norte, los del Centro y los del Sur.
Los paises que se
encuentran en estas zonas, normalmente no confían en las otras dos,
bien sea por sus climas, por sus costumbres, por su carácter, pero
así son las cosas. A los del Sur, o sea Portugal, España, Italia y
Grecia, las otras dos zonas las consideran como destinos vacacionales
perfectos, pero desconfían de la laboriosidad de sus habitantes. Nos
ven como mano de obra barata y de servicios. Los de la zona Sur, por
el contrario, vemos a las otras dos zonas como unos paraisos en los
que se puede conseguir un trabajo bien renumerado y un buen futuro.
A todo lo anterior, se
añade el problema de convivir con veintisiete idiomas diferentes,
mezclados con docenas de dialectos. Así no puede nunca lograrse una
sólida unión de paises bajo un mismo gobierno, meta que se espera
conseguir en Europa. En mi modesta opinión, creo que nunca se
conseguirá. Somos muy distintos entre nosotros.
En los EEUU, donde
habitan 300 millones de seres, se pudo forjar una gran nación
gracias a que, una vez superadas luchas fraticidas, fueron sus
antepasados los que aceptaron entenderse olvidando sus particulares
idiomas de origen, olvidando sus historias particulares y dando
principio a una nueva, al mismo tiempo que pisaban la tierra que
sería su hogar.
En Europa somos unos 500
millones, divididos por sus lenguas y sus historias, por sus
conquistas y descubrimientos. Y precisamente esta división, es la
que hace que las naciones que forman Europa, se consideren una a
una, cunas de grandes aventureros y conquistadores, hechos que
desaparecerían, si olvidasen sus tradiciones históricas con el
propósito de crear una única nación independiente.
El orgullo histórico de
una nación, es la herencia que se deja a sus ciudadanos. Esta
herencia, no puede mezclarse como si fuese parte de los ingredientes
de un pastel. La nueva progresía intenta por todos los medios que
este orgullo se olvide, pero no creo que obtenga resultados
satisfactorios. Cada nación es lo que es, y nunca consentirá
mezclarse con otra, a no ser que las generaciones que se están
formando sean educadas en la desaparición de su autoestima, y se
conviertan en simples cuerpos manejables faltos de personalidad.
Yo, particularmente, no
creo en los Estados Unidos de Europa.




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