sábado, 18 de agosto de 2012

Estados Unidos de Europa

Por mucho que se empeñen las cancillerías de los 27 paises que forman la Unión Europea, nunca podrá llevarse a cabo una unión completa, confiando en que una moneda única, sea el elemento aglutinador para la resolución de cuestiones relativas a la convivencia. Este proyecto es tan improbable como unir todos los paises del mundo bajo un gobierno mundial. IMPOSIBLE.

¿Como unir bajo un solo parlamento India, China, África, América, Paises Árabes,?. No se pueden unir personas con diferentes culturas, idiomas y tradiciones. Podrían aceptarse provisionalmente y por poco tiempo, pero no para siempre.

Y eso es lo que está pasando en Europa. Un proyecto de unión entre veintisiete formas de ser, de creer, de rezar, de hablar, esperando que la moneda sirva para unir sus diferencias. ¡Pero si hasta uno de sus estados se rige por un sistema de pesos y medidas distinto a todos los demás, y fabrica sus vehículos con el volante a la derecha!. Solo viendo ésto, ya podemos vislumbrar el resultado.

Algunos europeos, seguramente cegados por la ilusión de ver una Europa Unida y en paz, pensaron en la posibilidad de conseguir este sueño maravilloso, y decidieron ponerse de acuerdo para poder realizarlo. Pero no contaron con las zonas. Porque Europa está formada por tres zonas bien diferenciadas: Los estados del Norte, los del Centro y los del Sur.

Los paises que se encuentran en estas zonas, normalmente no confían en las otras dos, bien sea por sus climas, por sus costumbres, por su carácter, pero así son las cosas. A los del Sur, o sea Portugal, España, Italia y Grecia, las otras dos zonas las consideran como destinos vacacionales perfectos, pero desconfían de la laboriosidad de sus habitantes. Nos ven como mano de obra barata y de servicios. Los de la zona Sur, por el contrario, vemos a las otras dos zonas como unos paraisos en los que se puede conseguir un trabajo bien renumerado y un buen futuro.

A todo lo anterior, se añade el problema de convivir con veintisiete idiomas diferentes, mezclados con docenas de dialectos. Así no puede nunca lograrse una sólida unión de paises bajo un mismo gobierno, meta que se espera conseguir en Europa. En mi modesta opinión, creo que nunca se conseguirá. Somos muy distintos entre nosotros.

En los EEUU, donde habitan 300 millones de seres, se pudo forjar una gran nación gracias a que, una vez superadas luchas fraticidas, fueron sus antepasados los que aceptaron entenderse olvidando sus particulares idiomas de origen, olvidando sus historias particulares y dando principio a una nueva, al mismo tiempo que pisaban la tierra que sería su hogar.

En Europa somos unos 500 millones, divididos por sus lenguas y sus historias, por sus conquistas y descubrimientos. Y precisamente esta división, es la que hace que las naciones que forman Europa, se consideren una a una, cunas de grandes aventureros y conquistadores, hechos que desaparecerían, si olvidasen sus tradiciones históricas con el propósito de crear una única nación independiente.

El orgullo histórico de una nación, es la herencia que se deja a sus ciudadanos. Esta herencia, no puede mezclarse como si fuese parte de los ingredientes de un pastel. La nueva progresía intenta por todos los medios que este orgullo se olvide, pero no creo que obtenga resultados satisfactorios. Cada nación es lo que es, y nunca consentirá mezclarse con otra, a no ser que las generaciones que se están formando sean educadas en la desaparición de su autoestima, y se conviertan en simples cuerpos manejables faltos de personalidad.

Yo, particularmente, no creo en los Estados Unidos de Europa.

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