lunes, 30 de abril de 2012

Recordando una fecha. 1º de Mayo


 (De izquierda a derecha) George Engel, Samuel Fielden, Adolph Fischer, Louis Lingg, Michael Schwab, Albert Parsons, Oscar Neebe y August Spies.

Fernández Toxo dice que la ciudadanía debe saber "qué se está haciendo y por qué" se está configurando un "panorama preocupante". "Austeridad y autoridad se parecen mucho en el sonido. Estamos ante una deriva autoritaria", y ha añadido, "cuando la derecha saca la Patria a pasear, al país le van muy mal las cosas", la tensión subirá "hasta donde quiera el Gobierno y hasta donde la ciudadanía esté dispuesta".

Ahora, los sindicalistas se parecen mucho a la Guardia Civil; van por parejas. Cándido Méndez y el Fernandez Toxo, aparecerán mañana agarrados a una pancarta, cabecera de la manifestación proletaria del 1 de Mayo, para recordar o reivindicar ¿ qué ?.

La fecha del 1º de Mayo, recuerda unos echos luctuosos ocurridos en Chicago, en los cuales unos VERDADEROS SINDICALISTAS ofrendaron su vida, y no fué por salir en manifestación por las calles agarrados a pancartas, alborotando y arropados por un enjambre de liberados, no. Esos verdaderos luchadores, fueron ejecutados, muertos por exigir la jornada de 8 horas, cuando la jornada habitual era de 12 ó más. No creo que los de ahora estuviesen dispuestos a tanto.

Ahora, ¿a qué salen?, ¿a exigir menos horas laborables?, ¿a que no les coloquen unos cuantos alumnos más en las clases?, ¿ A QUÉ ?.

Unos indivíduos que, aparte de estar bien subvencionados, aún tenían la desfachatez de cobrar un interés al pobre trabajador que acudía en su busca para tramitar un ERE que le dejaba en la calle. ¿ A qué salen a la calle ?.
Y se atreven a exigir explicaciones a un Gobierno que está intentando que la ruina española no sea total, ruina en la que éllos, callando, cobrando y otorgando, tienen una gran parte de culpa. Un Gobierno, que aún está teniendo la candidez de seguir subvencionándoles, en vez de cortar por lo sano y dejarles que, para que sigan con su vida muelle, cuenten solamente con las cuotas de sus afiliados.

Estos son los que veremos desfilar mañana por las calles de España. Los únicos que no desfilarán, pues no tienen ni zapatos para poder hacerlo, serán los cerca de seis millones de trabajadores de todas las clases sociales, y que estupefactos, los verán por la TV del vecino o por la ventana y se dirán: Pero...¡Qué cara mas dura tienen!

Pero España es así. Es así hasta que ya no pueda más y explote. ¿Será ésto lo que se han propuesto?.

La historia del 1º de Mayo

Como conclusión primordial al término del IV Congreso de la Federación del Trabajo en Norteamérica, verificado el mes de noviembre de 1884 en la ciudad de Chicago, Illinois, se estableció que a partir del 1º de mayo de 1886, se trabajaría una jornada máxima de ocho horas y en caso de no aceptación de los patrones, se iría a la huelga.

A la llegada del 1886 el propio Presidente de los EEUU en ese entonces, Andrew Jonson promulgó la llamada Ley Ingersoll estableciendo la jornada de ocho horas.

Llegado el término para la entrada en vigor de la citada norma laboral, los patrones se negaron a cumplirla por lo que estallaron en el país, simultáneamente cinco mil huelgas.

Entre los múltiples incidentes surgidos con motivo de la gigantesca huelga, se destacó el sucedido en la ciudad de Chicago en ese mayo de 1886, en la empresa Haymarket Square de Chicago en el que el estallido de una bomba durante la salvaje represión, ocasionó la muerte de varios policías, provocando que las fuerzas policiacas dispararan contra los 
manifestantes.

Efectuadas posteriormente las investigaciones de los hechos, se detuvo y condenó a la pena máxima a ocho trabajadores después de un proceso lleno de mentiras.

Después del proceso, el 11 de noviembre de 1887, fueron ejecutados en la horca:

Albert Parsons, periodista estadounidense de 39 años; August Spies, periodista alemán de 31 años; Adolph Fischer, periodista alemán de 30 años y George Ángel, tipógrafo alemán de 50 años. Louis Lingg, carpintero alemán de solo 22 años, se suicidó en su propia celda. Michael Schwab, tipógrafo alemán de 33 años, Samuel Fielden, pastor metodista y obrero textil de 39 años y Oscar Nebee, vendedor estadounidense de 36 años lograron sobrevivir con sentencias de cadena perpetua los dos primeros y quince años de prisión el último.

Más de 200 mil personas asistieron a la procesión funeraria de los líderes muertos.

 A raiz de estos sucesos, se declaró Fiesta del Trabajo el 1 de Mayo


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